Displasia broncopulmonar, infecciones y conducto arterioso persistente




HORA VENEZOLANA 7:35 pm., hoy tocaremos tres temas referentes a los problemas de salud del bebé prematuro, el primero es la DISPLASIA BRONCOPULMONAR.
La displasia broncopulmonar es una reacción de los pulmones del bebé al oxígeno o al respirador, ambos necesarios para tratar a los bebés prematuros con infección pulmonar, sindrome de dificultad respiratoria neonatal grave o prematuridad extrema. El tratamiento de la displasia broncopulmonar suele consistir en la administración de medicamentos y oxígeno.
Las INFECCIONES son una gravísima amenaza para los bebés prematuros porque éstos son menos capaces de luchar contra los gérmenes que pueden provocar enfermedades graves que los bebés a término. La infección puede habérsela transmitido la madre antes, en la gestación o después del parto o bien proceder de alguna otra fuente. Se puede decir que, todas las partes del cuerpo se pueden infectar. Se tratan con antibióticos.
CONDUCTO ARTERIOSO PERSISTENTE es un vaso sanguíneo corto que conecta el principal vaso sanguíneo que irriga los pulmones con la aorta, la principal arteria que sale del corazón. Su función en el feto es evitar que la sangre pase por los pulmones, puesto que en los fetos el oxígeno de la sangre procede de la madre, no del aire inspirado. En los bebés a término, el conducto arterioso se cierra nada más nacer, pero éste suele permanecer abierto en los bebés prematuros. Cuando esto ocurre, se produce un exceso de irrigación sanguínea en los pulmones que puede provocar dificultades respiratorias y a veces, insuficiencia de orden cardíaco. Se trata con un medicamento denominado indometacina que permite cerrar el conducto en más del 8O% de los lactantes. Si el medicamento no actua , será necesario operarlo.
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